sábado, enero 18, 2020
Home | Destacados | Casos y Rostros | Entre “Whisky y Cheese” nos veréis!

Entre “Whisky y Cheese” nos veréis!

Por Tita Hasbun – Tita.hasbun@gmail.com / @tita.hasbun

Bueno este año sí que paso rápido. Ya nos encontramos escribiendo nuestro artículo para cerrar este 2019 y darle la bienvenida a otro que nos pisa los talones.

En los albores del 2020, dos veinte, números pares, nuestras oraciones y esperanzas para que este “Año de la Rata” esté sumado y multiplicado por energías positivas, logros y descubrimientos científicos a favor de la salud en el mundo, más igualdad, tolerancia y respeto entre los humanos, solidaridad y concientización con nuestro planeta y por supuesto que la lista se extiende…

Ese futuro del que todos somos responsables (que llegará raudo y veloz) sólo dará buenos frutos si nuestros actos del presente cambian para mejor. Esto ya ha pasado de una máxima “repetitum”, a una plegaria de un canto gregoriano. Pero ahora mi interés es que, mientras esperamos, veamos juntos el origen de algunas palabras que tanto mencionamos pero que con la velocidad que nos lleva la vida, las muchas distracciones de la modernidad y nuestros compromisos vamos perdiendo el impulso de la curiosidad y el sabor de descubrir de dónde salen.

Desde que tenemos uso de razón, repetimos muchas palabras en el transcurso de nuestras vidas y realmente no sabemos cuándo, cómo, dónde y por qué surgen. Gracias a la etimología, que es la ciencia que estudia el origen de las palabras, podemos saber cómo y cuándo empezaron a usarse ciertas palabras y por qué estas han llegado hasta nuestros días.

Tomé prestada esta lista de un artículo escrito por Cristina Gusano en la revista de Babbel, el cual llamó mi atención sobre los orígenes de ciertas palabras que a mí me sorprendieron por su originalidad y por su historia.

1. Aguacate

Viene del náhuatl, lengua azteca.

La palabra “aguacate” viene del náhuatl ahuacatl, que significa… (redoble de tambor) ¡testículo! En el fondo tampoco sorprende tanto… ¿no? El nombre se debe a la similitud del fruto cuando cuelga del árbol, que lo hace de forma un tanto ladeada y siempre van de dos en dos o más. Los antiguos mexicanos le pusieron éste nombre al fruto demostrando su pícaro sentido del humor, que pudieron desarrollar gracias al dominio de nuestro idioma y del suyo, creando un lenguaje lleno de dobles sentido

Como dato extra, molli significa salsa, y de ahí Ahuacamolli, es decir, salsa de aguacate, guacamole.

2. Capuchino

Origen italiano y alemán.

El capuchino que nos tomamos y que nos sabe tan bien a media mañana viene de la palabra “capuccio”, que significa capucha y cuya asociación se remonta al color marrón de los hábitos de los monjes capuchinos. El color de sus túnicas fue probablemente la razón por la que éste nombre ha servido para bautizar este tipo de café tan popular, por primera vez marrón y no negro, además de una divertida raza de monos.

La primera mención del nombre de esta especialidad cafetera tuvo lugar en 1790 en Viena, Austria. Wilhelm Tissot escribió la receta para tomarse un exquisito “Kapuzinerkaffee”, nada parecido al de ahora pero sin duda, su antecesor. Un francés lo registró en Venecia en 1937 y la receta actual se ha ido perfeccionando desde mediados del siglo XX gracias a la influencia de las máquinas de café modernas..

3. Desastre

Desastre viene del italiano, que a su vez viene del griego.

La palabra desastre viene del francés, désastre, y esta, a su vez, del antiguo italiano, disastro, que originalmente viene del griego. Dis (prefijo peyorativo) y aster (estrella), da lugar a “sin – astro” que viene a ser “mala estrella”, vamos, una desgracia.

Los griegos antiguos estaban fascinados por el cielo y la astronomía, y creían firmemente en la influencia de los astros en los acontecimientos de la vida terrestre. Usaban esta palabra para quejarse de las inclemencias del tiempo o de las posiciones desfavorables de los planetas y cómo estas repercutían en la vida del día al día de los griegos antiguos.

4. Jeans

Origen francés e italiano.

Aunque parece que no hay nada más americano que llevar vaqueros (con sus potros salvajes, sus porches, sus ukeleles, sus rodeos…), resulta que los vaqueros se inventaron en Europa y, sin saberlo, seguimos haciendo honor a su origen con el nombre que aún conservan.

Los vaqueros, elaborados a partir de un algodón muy resistente teñido en índigo, fueron usados principalmente por esclavos y por la gente que participó de la fiebre del oro (s. XIX). Los mineros necesitaban ropa resistente que fuera difícil de rasgar. Bueno, al grano, la palabra jeans viene del material creado en Europa, en concreto en la ciudad italiana de Génova. A los marineros que llevaban prendas de este material se les llamaba jeans, originarios de Génova.

La palabra denim, por su parte, viene de la ciudad francesa Nimes, y de ésta manera se indicaba la procedencia del material, “de Nimes”, y de ahí a denim.

5. Salario

Salario viene del latín salarium, pago por sal.

Antiguamente, la sal se usaba para muchas cosas importantes, de ahí a que muchas veces se describiera como “el oro blanco”. Se podía usar como antiséptico para curar heridas (sal >>> salus >>> salud), para conservar alimentos y como forma de pago en Grecia y Roma, entre otras cosas.

Desde el antiguo imperio egipcio, a los trabajadores se les pagaba con sal, gracias a la cual se podía conservar la comida en un momento en el que no existían ni los frigoríficos ni los congeladores, ¿quién no ha oído hablar de la carne en salazón?

Más tarde, en el imperio romano se siguió usando esta forma de pago y rápidamente se adoptó el nombre “salario” para lo que recibían los trabajadores al final del mes trabajado.

6. Whisky

Palabra de origen gaélico y bebida nacional de los escoceses.

Por lo visto, los monjes medievales lo llamaron aqua vitae, que significa agua de vida. Del latín, la expresión se vio transformada cuando se pasó al gaélico, donde lo llamaron uisce beatha. Los años hicieron pasar este uige a usqua que finalmente terminó siendo uisky. De uisky al actual whisky prácticamente no hay nada.

La “e” de whiskey se añadió más tarde para diferenciar los whiskies de mejor calidad, en una época en la que la reputación del whisky escocés era muy pobre. Por ello las destilerías irlandesas y americanas añadieron esa “e”, para diferenciar su producto y mirar por encima del hombro a los de menor calidad.

En otros países, se abrevia a Scotch para referirse al whisky escocés y en algunos países sudamericanos la palabra whiskey (wee-skee) sirve también para hacer sonreír en una foto, al igual que en inglés se utiliza cheese.

A cerrar éste 2019 sonriéndole a la vida , Bienvenido 2020! Salud que entre whisky y cheese nos veréis!

Check Also

Marilyn, tras el mito

Por Laura Federici Esta mujer, ícono sexual de los años cincuenta, todavía sigue deslumbrando al …

http://www.themesfreedownloader.com latest government jobs stock market tutorial