martes, noviembre 20, 2018
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José María Cabral: Arrobáse el show

Luces, cámara y José María Cabral con nuevos proyectos a punto de presentarse en nuestras salas de cine. Este joven cineasta, con apenas 24 años ya tiene frutos cosechados, reconocimientos y admiración por muchos en el mundo de la cinematografía. Su primera película “Jaque Mate” obtuvo el premio de Ópera Prima en el Festival Internacional de Cine de Washington y fue preseleccionado a representar nuestro país en los Premios Oscar. Inquieto, controversial y franco, así es él y parece que no cambiará

Por Taina Rodríguez — @TainaRodriguezL, [email protected] / Fotografía: Hilda Pellerano.

¿Quién es ese loco? Me pregunta un niño a las afueras de una conocida planta televisiva. En bicicleta, con pantalones roídos, lentes particulares y un cabello tratado al descuido, llega uno de los cineastas dominicanos que más ha dado de qué hablar. Le digo al pequeño: se llama José María Cabral y es un chico al que le gusta contar historias. Con incredulidad, el chico me ve, sonríe y podría pensar por su expresión, que contó a dos locos en pocos minutos. No era esa su percepción y posiblemente la de pocos hasta hace un par de años.

José María Cabral es un joven despierto, inquieto y cualquiera podría pensar que mientras uno está hablándole, su mente está en otro lado. Sin embargo, esta condición no refleja una falta de interés ni mucho menos, se trata de una mente que va, viene, que ya armó esta entrevista de pie a cabeza cuando yo apenas llevo dos párrafos y me peleo con el título. A este polémico joven le saltan las ideas y de un momento a otro, las lanza a través de redes sociales, entrevistas, conversaciones y en la pantalla del cine.

Desde los 17 años le conocemos, sabemos que tiene bien puestos los pies sobre la tierra y que no se detiene por nada al momento de tomar decisiones. Eso lo ha ayudado a convertirse en director de cine y a tener con su corta edad, dos largometrajes en su haber. Relata que nunca recibió apoyo monetario para todos sus cortometrajes, que siempre ahorró desde los 50 pesos que le daba su abuela, hasta cobrar en cada proyección. Su finalidad: conseguir el presupuesto para su próximo trabajo; esta situación incluso le ha llevado hasta a ofrecer charlas de cómo lo logró.

José María Cabral hizo tres cursos de cine en diferentes instituciones: New York Film Academy, Instituto del Cine de Madrid y en The Art Institute of New York City. Nos comenta con su lenguaje desenfadado que en realidad no es que fue la gran “vaina” y le “quilla” decir dónde estudió porque lo que más ha aprendido sobre cine lo adoptó en el campo y en sus propios estudios personales.

Algunas de sus pasiones son aprender a través de la lectura, investigar y ver muchas películas. Igual disfruta ir al cine, pero si me preguntan a mí qué compro para comer durante una película, busco primero cocalecas y luego, gummy bear o chocolates. En el caso de José María, ni le mencionen esa palabra, detesta las cocalecas y él mismo expresa “eso es algo como bien raro”.

Cabral, es el cineasta de la familia y el mayor de tres hermanos. Su padre es abogado y su madre ofrece servicios de catering. En principio, no recibió el apoyo de sus parientes pero hoy por hoy, ellos son los principales fanáticos de todos sus proyectos. Claro, su papá le pidió que por favor antes de lanzar a la luz pública cualquier trabajo, él necesita verlo. Esta solicitud, no es un capricho ni una formalidad, su padre comenzó a pedírselo cuando vio en los medios la polémica serie “Un Millón por Sobeida”, un film de genero reality/documental cómico producido por Cabral y en el que unos jóvenes buscan a Sobeida Felix Morel, una prófuga dominicana, para obtener un millón de pesos prometido por la justicia del país.

Conversamos con este cineasta mientras trabajaba en los toques finales de su nuevo largometraje “Arrobá”, el cual disfrutaremos a partir de julio en todas las salas de cine de nuestro país y que según expresa “es una loquera total”.

—Tú segundo largometraje “Arrobá” estará en nuestras salas de cine a partir del 11 de julio. ¿Qué disfrutará el público dominicano?

– Creo al momento que es la primera película de ciencia ficción en el país. A mí me encanta. Independientemente de que haya sido el director o escritor, les recomiendo ir a verla. Es un viaje en el tiempo que hacen 3 individuos (Kenny Grullón, Irving Alberti y el cubano Alexis Valdez) para robar un banco y se arma el desastre. Es sobre cómo estos tres tipos enfrentan una misma paradoja en un tiempo en el que ellos no estaban preparados. Si muevo el celular de aquí a otro lugar, eso puede provocar que muchas cosas cambien en mi presente. La película toca temas sociales, físicos, de ciencia, filosóficos y comedia absurda.

—¿Qué opinión te merecen los comentarios de que siempre utilizan los mismos actores en las películas dominicanas?

– Lo primero es que no soy el del dinero. Tengo inversionistas. Es completamente entendible que si tengo un dinero que quiero invertir en una película y necesito recuperar, entonces necesito buscar la gente que me genere ese retorno. Esa es la industria de Hollywood, quienes utilizan a los famosos.

Por ejemplo, en Arrobá tengo 4 personas de televisión y aproximadamente 20 personajes secundarios que no son conocidos. Muchos también están esperando que los llamen y les den un protagónico, “hermano cuélese, busquen las oportunidades”.

—Hablemos un poco de tus inicios. Tenías preferencia por la actuación y luego el panorama cambió por completo, al gusto de ser director. Cuéntanos un poco de esa etapa inicial en tu carrera.

– Comencé actuando. Veía las películas y quería ser parte de ellas, entonces opté por la actuación lo cual en ese momento pensaba que era lo único que había como niño al fin. Hacía cortos con mis amigos en el colegio siendo el protagonista. En el proceso de hacer los cortos me interesó muchísimo irme detrás de las cámaras. Dejé de ser protagonista en los cortos con papeles mas pequeños, y así gradualmente comencé a ser simplemente el autor de la película, en cuanto a dirigirla, editarla y producirla.

En ese tiempo fue donde hice “Excesos” mi primer proyecto experimental estando aún en el colegio. No hubo día de rodaje, era simplemente un grupo de cinco amigos rodando una historia con un semi-guión la cual recibió el apoyo de Palacio del Cine en cuanto a la distribución en 5 salas. Para mí, en lo personal, fue un éxito porque fue la primera vez que lancé algo al aire. Posterior a este éxito me dije “vamos a hacer una película grande, de hora y media, mucho más buena”.

Por cierto, no pude hacer el largometraje porque no tenía dinero entonces rodé el corto “15 minutos”. El mismo termina sin final con la idea de que todo el mundo se quedara esperando más. Efectivamente funcionó porque esa fue la reacción de José Miguel Bonetti de querer ver el final del corto. El me dijo “tráeme un guión, tráeme un guión, vamos a hacer una película”. Entonces de ahí viene “Jaque Mate”.

Todo el dinero que he podido hacer de mis proyectos personales, antes de unirme a una casa productora, ha sido simplemente de las ganancias de cada corto.

—¿Cómo tú familia ha manejado tus posiciones polémicas y tu irreverencia?

– Realmente ellos saben que es muy complicado decirme que NO a algo. Mi padre trata de involucrarse ya cuando el proyecto esta listo porque después de lo de Sobeida me dijo “por favor, lo que sea que hagas déjame verlo antes” (risas).

A veces les contaba ideas de loqueras que quería hacer y ellos solo comentaban “yo no creo que tu puedas hacer eso”. Siempre tratan de darme dos o tres consejos, pero no se meten, me dan esa libertad de expresión. Ellos confían plenamente que aunque sea una loquera, es una loquera con sentido. Además, saben que soy muy consciente de lo que hago porque he aprendido con los años.

—Acorde a entrevistas que te han hecho, siempre explicas cómo fue tu proceso de conseguir fondos para realizar tus proyectos y has expresado lo difícil que ha sido contrario a lo que todos piensan. Explícanos por qué no ha sido fácil para ti y si piensas que estas en igualdad de condiciones con otros directores del país.

– Ventaja, yo podría tener cierta ventaja, pero más que nada son ventajas que me facilitan hacer el trabajo mas rápido, en cuanto a transporte, si tengo que durar el día entero fuera de la casa haciendo diligencias tengo con qué pagar mi almuerzo, porque sé de otros estudiantes que no tienen ni para el transporte, entonces ahí quiero ser muy objetivo, pero de tener presupuesto y todo, eso no.

No hubo un peso de nadie en lo absoluto. Fue de ahorro en ahorro. El primer corto me costó 900 pesos conseguidos ahorrando un mes los 50 pesos que me daba mi abuela; y eso no quiere decir que ese sea el valor de producción del corto, porque lo que hacía era reunir amigos y todo el mundo, gratis. El poder de convocatoria era lo mas importante. Tu haces que la gente confíe en tu trabajo. Eso fue lo que me ayudó, empezar a hacer cortos, llegar a “Excesos”, tener mi nombre en los periódicos, para con eso entonces intentar hacer una película, que en ese momento no se pudo.

Hice “Delirio” por la cual cobré 50 pesos a todo el mundo en la familia ganándome esa noche dos mil pesos, con esos dos mil pesos hice otro proyecto y así sucesivamente. “Traición Oculta” la presenté en Caribbean Cinemas de Diamond Mall. Recuerdo que no tenía el dinero para hacerla y lo que hice fue tener una pre-venta de taquillas.

Con 17 años me le acerqué a Zumaya Cordero de Caribbean Cinemas y le dije “tengo una película y quiero rentar Diamond Mall, te juro que voy a llenar la sala de gente” y ella me dijo “bueno, esta bien, pero cuesta 40 mil pesos alquilarlo”. Yo no podía créerlo ya que el corto me costó 15 mil pesos y proyectarlo me iba a costar más. Entonces le propuse “vamos a hacer una cosa, yo te voy a dar la mitad 3 días antes y la otra mitad después y si no te doy la mitad, entonces cancelas la proyección”. Ese fue el trato y desde ese momento me fajé a vender 15 mil pesos en taquillas.

Yo iba a fiestas con saco- muy difícil verme en saco, si me ves en saco es por algo. Tenía posters dentro y cada vez que iba al baño los pegaba todos (risas). Entonces comencé a promocionar el corto en todas las fiestas del grupo de los colegios. También le daba diez taquillas a dos o tres personas de distintos colegios para vender, y si las vendía todas, le regalaba una. Hice un trailer, conseguí los 15 mil pesos antes, y pasó algo interesantísimo: el día de la proyección se aparecieron 100 personas extras que no pudieron entrar, entonces tuve que abrir otra función.

—No crees que hace falta que los cineastas dominicanos exploten las riquezas naturales de nuestro país en sus proyectos cinematográficos.

—Sí, estoy totalmente de acuerdo que nosotros tenemos locaciones que no estamos explotando en lo absoluto, siendo yo uno de ellos. Quiero empezarlas a explotar, inclusive tres guiones que tengo escritos, uno de ellos ni si quiera es en Santo Domingo. Creo que tiene que ver, en que como país tercer mundista queremos salir del campo a la metrópolis y lo que vemos son películas metrópolis, películas de New York, Los Ángeles y de alguna manera queremos imitar eso y no lo tenemos ni siquiera cerca.

Realmente lo que están buscando los festivales y la industria del cine es ver esas cosas distintas que nosotros tenemos, por tal razón no somos conscientes de que tenemos locaciones hermosas. Creo que vienen propuestas este año de películas que sí explotan eso. Si algo tenemos que ofrecer como visual son nuestras locaciones y eso es algo que tengo como tarea.

—En últimos años se ha incrementado exponencialmente el número de salas de cine en nuestro país. Esto abre posibilidades a nuestros profesionales de la industria, pero a la vez representa un reto de llenar todas las salas. ¿Qué opinión tienes al respecto?

– Ni idea. No se que va a pasar. Así a simple vista quiero más salas de cine, que apero!!!

El problema es que hay mas salas de cine en la misma ciudad. Considero que debemos tener mas salas en las provincias.

—Tiendes a mostrarte como una persona controversial. ¿Cómo se autodefine José María Cabral?

– La gente cree que soy controversial, o sea, quizás sea cierto, pero la controversia viene producto de algo, de cosas que en ocasiones no entiendo. Simplemente soy un joven que se cuestiona todo, entonces cuando hay cosas que no tienen sentido, las digo de una manera que la gente reaccione. Si las digo bonitas nadie le hace caso. Quizás es el morbo, el morbo es lo que vende. Me quilla que República Dominicana quiere que todo el mundo sea políticamente correcto y los artistas tienen que comportarse de tal manera porque eres figura pública. No hay diversidad. De repente hay dos o tres que son diferentes y entonces todos los catalogan como locos.

—¿Cómo olvidar el corto social? “Un Millón por Sobeida”. Obtuvo más de 168 mil vistas en internet. ¿En algún momento dudaste en realizar ese trabajo por el tipo de caso?

– No sabía lo que iba a pasar. Lo que realmente quería era lanzar un video y tripeármelo. Nunca pensé obtener el auge que tuvo. Si pensé, waoo cómo pudiera la gente reaccionar, pero fue bastante bien. A todo el mundo le gustó.

A veces recibía llamadas, pero creo que eran latas más que nada, de gente que de alguna manera conseguía mi número, y me amenazaban. Siempre pensé que eran latas, porque no hay necesidad de avisar. El problema para mí eran las llamadas que no estaba recibiendo.

—“Bipolítica” un corto social político con el objetivo de mostrar la otra moneda de la política dominicana, que acorde a tus comentarios, muestra lo que no presenta la prensa. ¿Qué respuesta obtuviste del público objetivo?

– Muy buena. Obviamente siempre aparecen estos teóricos comentando “pero no diste ninguna solución”. Realmente lo que quise dejar dicho fue “vamos a debatir esto”. El debate esta ahí, un espacio para otros partidos.

—¿Te gustan los trabajos de contenido social?

– No es que me gusten, es que el artista de una u otra manera tiene que decir algo. Entretener por entretener me parece muy aburrido. Informar y sólo informar me parece más aburrido todavía. Para mí lo apero es cuando yo puedo ver un trabajo que me entretiene y a la vez me está informando, me está poniendo a cuestionar algo. República Dominicana tiene problemas en la parte social, las desigualdades, corrupción, entonces me enfoco en ese tipo de cosas y con eso juego lo que quiero decir.

—¿Cómo eliges tus proyectos?

– Tengo una idea para largometraje cada 5 días. Tener una idea es fácil, lo complicado es desarrollarla. Si logro desarrollar la idea que tengo a un guión y funciona, entonces digo “me gusta” y automáticamente quedo enamorado.

Tu primer largometraje “Jaque Mate” participó en varios festivales, obteniendo el premio Ópera Prima en Washington, película de apertura del Festival de Cine Global Dominicano en 2011 y preseleccionada para representar el país en los Premios Oscar. ¿Qué tal la experiencia de tantos logros?

– También distribución en Francia para cine y televisión. Para mí la experiencia fue buenísima. Es el primer proyecto de cine que hago y donde he podido conectar ciertas cosas y darme cuenta de cómo se hace una película, qué es lo más importante en un largo, cómo se cuenta bien una historia y cómo puede ver la gente una decisión que tomaste en pre-producción, entre otros detalles de interés.

En cuanto a la exposición pública fue buenísimo porque me dio a conocer en mi país y a nivel internacional. He podido viajar a más de 10 festivales, teniendo conexión con prensa extranjera, o sea, tengo por lo menos algo. Esa experiencia fue importantísima.

En un conversatorio que sostuvimos con el cineasta Spike Lee, él comentó que uno de los principales errores de un director es que cuando hace su primera película cree que se las sabe todas. ¿Estas de acuerdo con estos comentarios?

– Creo que es peor. Considero que el que no ha hecho su primera película cree que se la sabe toda. Por ejemplo, en mi caso creía que sabía algo y cuando hice Jaque Mate ahí fue que me dí cuenta que no sé ni m… Y cada vez que hago más me doy cuenta de que es peor. Tengo demasiadas cosas que aprender todavía. Es súper complicado, o sea, la teoría del cine es tan fácil de entenderla, lo difícil es crear el objeto de la nada.

¿Cómo ves el trabajo de los críticos de cine en nuestro país?

– Soy fanático de la crítica. Me encanta leer lo que escriben de mis proyectos. Me nutre. Pero hay ciertas críticas que no tienen ni pie ni cabeza. Hace poco leí una crítica muy importante, inclusive de personas que no salen en los periódicos, son blogs, conocedores de cine, y solo digo “waoooo que buena crítica”. Hay otros que son un desastre. No es que tenga que estar de acuerdo con la crítica, la misma pueda acabar mi película, pero vamos a ver como la describiste. Además yo creo que en Santo Domingo los críticos de cine se enfocan en encontrar los errores. Hay críticas que son extremadamente buenas, las cuales tienden a encontrar también esas cosas valiosas que se presentan en un largometraje.

¿Qué opinas sobre el cine dominicano?

La industria del cine dominicano va creciendo. A mí me da miedo de que nosotros tenemos tan poca cultura de cine que a veces vemos algo y creemos que es muy bueno y en realidad no lo es. Nos falta. Claro está, eso no quiere decir que de repente podemos dar un susto. Alguien puede venir con algo tremendo. Con un buen guión estaríamos avanzando bastante, pero nos falta un poco.

No puedo evitar preguntar, tú bio en Twitter dice “Director de cine en el día. Traficante de órganos en las noches. Enséñame las tetas y te pongo en la película”. ¿Qué quieres comunicar con esto?

– Es un poco cínico, fíjate que el username es José María Cabrón. Leí algo interesantísimo que decía “si no queremos quedarnos solos en la vida tenemos que ser hipócritas”. Hay mentiras que tenemos que decir porque si no estuviéramos solos, o sea, para ser social hay que ser hipócrita. Si uno puede tener un medio donde no tenga que ser hipócrita para mi es genial y he usado Twitter para eso, para decir lo que quiero y lo que pienso.

Inclusive yo he recibido vía email fotos de tetas tanto de mujeres, como de hombres. El chico fue muy atrevido porque me dijo “mira mis tetas” diciéndome que quería participar en una película. Me pareció muy bien (risas).

¿Por qué vale la pena esperar?

– Soy desesperado. Realmente no espero. Si pongo algo a esperar es porque lo ameritaba en el momento. Por ejemplo, este proyecto no lo podemos hacer ahora, perfecto, hold! Vamos al próximo. Sé esperar, pero que no se entienda de estar pasivo. Es una cosa de priorizar.

Filmografía José María Cabral

Cortos Sociales:

Un Millón por Sobeida (2009)

Espejitos por Oro (2010)

Bipolítica (2011)

Cortometrajes:

Delirio (2005)

Traición Oculta (2007)

15 Minutos (2009)

Mediometrajes:

Excesos (2008)

Largometrajes:

Jaque Mate (2011)

Arrobá (2013)

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