domingo, septiembre 15, 2019
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Juan Carlos Arciniegas: Detrás del Ojo Crítico

Quería ser ingeniero pero terminó entregado al “mejor oficio del mundo” según García Márquez; redactaba inicialmente noticias internacionales pero ahora hace la cobertura de los Oscar, Golden Globes y Emmys. Juan Carlos Arciniegas camina en Hollywood pero también en Costa Rica para un evento que apoya la lucha contra el cáncer. Y aunque su película preferida del 2013 está recreada en el espacio; este colombiano establecido en Estados Unidos tiene los pies muy pegados a la tierra

Por Katherine Hernández – @kathernandez Fotografía: Cortesía Juan Carlos Arciniegas

Cuando se trata de cine, alfombras rojas y la meca estadounidense de la gran pantalla “Hollywood” hay un nombre que no pasa desapercibido. Su mirada incisiva, su talante sereno y sus comentarios audaces lo han catapultado como uno de los mejores periodistas de la fuente del arte y el espectáculo en América Latina. Juan Carlos Arciniegas, está ávido por encontrar más y mejores largometrajes latinoamericanos. Vive en Los Ángeles pero busca empedernidamente que al cine de nuestro continente se le reconozca, no por un afán regionalista sino por su calidad, diversidad y lenguaje.

Egresado de la Universidad Javeriana de Bogotá, confeso amante de la buena ropa, intuitivo y acertado en sus comentarios; a Juan Carlos Arciniegas se le puede ver, pese a sus casi veinte años en la industria de la televisión en Estados Unidos, con la inquietud de un muchacho que se pasea por festivales y que quiere ser tan testigo de un “selfie” de grandes estrellas, como de un film de esos que te quitan el aliento.. Su cordialidad va de la mano con una trayectoria de éxitos que incluye entrevistas a grandes estrellas, programas exitosos, corresponsalías y su último reto: un programa en vivo; algo que, dice, aun le causa nervios escénicos.

Con nervios también le increpé, la primera vez que lo vi, a que me concediera una entrevista, durante el 6to Festival de Cine Global Dominicano. Me dijo con un acento suave y sin más “¿cómo no?”. Ese día, tiré por el suelo lo que durante años dije que no haría: me tomé una foto con él y me juré que un día sería la portada en Sala de Espera. Dos años después, en menos de 140 caracteres de Twitter, el conductor insigne de “Ojo Crítico” accedió a darme esta entrevista.

Iniciaré esta entrevista con una percepción personal, pero no por ello escrita a la ligera. No hay nadie que no conozca a Juan Carlos Arciniegas. Usted es un ícono en la televisión y sin duda, entre los cinéfilos de América Latina y Estados Unidos. ¿Responsabilidad? ¿Placer? O ¿Ambas?

– ¡Uy! Esa palabra, ‘ícono?, suena algo pesada y no creo que mis hombros puedan con ella. ¡Pero gracias por la presentación! Lo que sí te puedo decir es que después de tantos años viendo y hablando de cine, vas conociendo personas que se identifican con tu gusto o confían en tus recomendaciones. Eso lo asumo como una honrosa responsabilidad que siempre trato de retribuir siendo consecuente con lo que veo en la pantalla. Es decir, escribiendo y hablando sobre lo que verdaderamente siento. ¡Y claro, ir al cine también es un placer! Es justamente el sentimiento que vives al descubrir una maravilla como la película “Gravedad” o cuando disfrutas de una obra maestra como la italiana “La Grande Bellezza”.

Según una entrevista que te hicieron en la revista Cromos en 2006, querías ser ingeniero y el destino te llevó inequívocamente hacia la televisión. ¿Cómo te sentiste con ese cambio aspiracional?

– El “desvío” profesional se lo agradezco a un gran amigo del colegio, quien no me veía como un Ingeniero Electrónico y mucho menos como un Diseñador Industrial (dos carreras que en un momento llegué a considerar). El creía que me podía defender mejor escribiendo y fue quien me animó a presentarme a la facultad de Periodismo. Cursando mis estudios, tampoco creía que la televisión sería el medio para desarrollarme profesionalmente. Soñaba con trabajar en el principal diario de mi país (Colombia) y quizá en la sección de noticias internacionales. Pero nuevamente, una compañera, esta vez de la universidad, me recomendó que hiciera mi pasantía en un noticiero de televisión y yo seguí su consejo. Al igual que el cine, esto de la televisión fue amor a primera vista.

Trabajas en CNN desde 1997 pero ya tenías una larga trayectoria en los medios de comunicación de Colombia y posteriormente en Estados Unidos. ¿Sentiste que fue sencillo? ¿Hay alguien a quien debas agradecer por el camino recorrido y los éxitos alcanzados?

– En la universidad puedes aprender mucha teoría pero la práctica te la da la calle. El buen ejemplo lo recibes de jefes de los cuales puedes aprender, especialmente cuando estás dando esos primeros pasos. En todos mis trabajos he tenido la fortuna de tener supervisores que además de líderes, han sido maestros que respetas y quisieras algún día emular. Desde el día que lanzamos la cadena (17 de marzo de 1997), CNN ha sido el lugar donde he podido realizar mi maestría y doctorado. Ha sido una compañía donde me he podido desempeñar en diferentes campos: redacción, producción, supervisión y claro, el trabajo frente a cámaras. En ese sentido son muchas las personas de las cuales he podido aprender o que me han ofrecido nuevos retos. El último fue el llamado que me hiciera mi jefa para conducir diariamente Showbiz, junto a mi compañera dominicana Mariela Encarnación.

No puedo dejar de preguntarle sobre alguna situación por la que se sienta muy orgulloso y por otra, por la que no lo esté. ¿Cuáles serían?

– Por el amor que tengo al cine, por el respeto que siento por tantos directores y artistas que trabajan detrás o frente a cámaras, me llena de orgullo contribuir en la difusión de sus trabajos y de cierto modo ser una especie de promotor del cine latinoamericano en Hollywood. Hace poco, el festival de cine de Guadalajara (México) quiso reconocer esta labor (que para mí es un verdadero placer y lo hago por convicción) y me entregó un premio a mi carrera. Es el primer reconocimiento de este tipo que recibo y que venga de los mexicanos, cuya cinematografía admiro, me ilusiona gratamente.

Me preguntas por alguna situación que no me haga sentir muy orgulloso y quizá sería la de no dedicar aún más tiempo al cine, específicamente a los clásicos. Quizá debo ser más disciplinado pues ‘la falta de tiempo? no es excusa para algo que te apasiona hacer.

Las redes sociales han venido a revolucionar nuestra vida. De hecho eres muy activo en ellas. ¿Cuál es tu red preferida y por qué?

– Al comienzo no me sentía muy atraído por las redes sociales pues pensaba que solo servían para compartir cosas sin mayor trascendencia, pero luego entendí que se trataba de otro canal para informar y bueno, si lo hacía en la televisión, ¿por qué no en las redes sociales?. Sin embargo, al poco tiempo descubrí otra bondad de un medio como Twitter (sin duda alguno mi favorito) ya que gracias a él, he podido forjar grandes amistades. De hecho, me suena algo fastidioso hablar de ‘seguidores? porque trato de interactuar con la mayor cantidad posible de personas y eso nos convierte en amigos. Por ejemplo, fue la insistencia y el apoyo de estos nuevos amigos y amigas, lo que renovó en mí el deseo por luchar para que un espacio dedicado exclusivamente al cine como lo fue el programa semanal “Ojo Crítico” vuelva algún día a la pantalla. Ellas y ellos saben quiénes son y siempre estaré agradecido por su ‘buena vibra?.

Te has confesado como un amante de la buena ropa, de la moda. ¿Cómo es el closet de Juan Carlos Arciniegas? ¿Qué no puede faltar en él?

– Me interesa la moda porque efectivamente es una proyección de tu personalidad (algo que siempre han proclamado quienes trabajan en ello). Hace poco le quise hacer una pregunta sobre moda a la actriz Zoé Saldaña y aunque pensé que le podía parecer un tema algo ‘superficial?, ella me dio una lección al argumentar que de ninguna manera lo era. Estamos hablando de un arte que requiere laboriosidad y maestría. Hoy entiendo que una prenda de vestir puede ser un lienzo sobre el que trabajan los artistas del diseño.

Con la moda me ocurre algo similar al cine. Más que seguir una tendencia o género, busco las creaciones de los diseñadores que admiro (como lo hago con mis directores consentidos). En los últimos años, he seguido el trabajo de los belgas como Martin Margiela, Dries van Noten y Raf Simons (quien tiene su propia marca pero también es el director creativo de la casa Dior).

¿Qué no puede faltar en mi closet? ¡Camisas blancas!

Estos últimos meses, al igual que en años anteriores, han sido muy movidos en materia de premiaciones de las artes y el espectáculo. Si pudieras destacar algunos elementos de los Golden Globes, SAG Awards y Grammys; ¿qué podrías decir? ¿Qué te dejó impresionado?

– La premiación que más disfruto es el Globo de Oro. Es una alfombra roja más relajada y cuando he sido invitado a la ceremonia, el ambiente de fiesta se siente desde el primer minuto. Ayuda el que no se realice en un sobrio teatro (como ocurre con el Oscar) y sea en un gran salón de un hotel donde todos comparten una enorme botella de champaña y una buena cena. En una reciente edición del Globo de Oro, mis compañeras de mesa se pararon un momento para retocarse en el baño y viendo que tres espacios estaban vacíos, la actriz Jodie Foster y sus dos hijos se sentaron a mi lado. Ella, muy amablemente, me buscó tema de conversación pero la dicha me duró poco cuando llegaron mis amigas y el equipo de Foster se dio cuenta de que se habían equivocado de mesa. Esas son las cosas que ocurren en el Globo de Oro, que te puedes ver un momento conversando de forma casual o natural con personas que has admirado en la pantalla gigante.

Eres colombiano de nacimiento y estadounidense por convicción. ¿Cómo te sientes en tu condición de latino, a la vez que cada día es más notoria la influencia de esta enorme “minoría” en Estados Unidos.

– Al llegar a este país, hace 20 años, me molestaba que cada vez que me preguntaban sobre mi nacionalidad, muchos hacían el comentario o chiste de mal gusto sobre el narcotráfico. Yo, por supuesto, me indignaba y les hablaba del café, las orquídeas o las esmeraldas colombianas. Luego entendí que sus ideas preconcebidas eran producto de la ignorancia o de lo que los medios vendían. Hoy me siento muy satisfecho de ver que esa imagen de Colombia ha tenido una transformación positiva importante.

Vivir en un país como Estados Unidos me ha permitido tener contacto directo con personas de toda Latinoamérica, conocer su cultura y entender que son más las similitudes que las diferencias. El vivir en Los Angeles (la que describo como la segunda ciudad más importante de México, debido a la enorme población de sus nacionales) despertó mi curiosidad por el país vecino, pero también por las distintas nacionalidades que aquí conviven. Entre mis amigos hay gente de Argentina, Inglaterra, Irak, México, etc. Ese es uno de los grandes atractivos de esta ciudad. No son sus parques de diversiones, sino la diversidad cultural que la define.

Aprovechando este tema de la latinidad. Películas como “Instructions not included” de Eugenio Derbez rompieron esquemas en Estados Unidos, solo logrados antes por películas como “El Laberinto del Fauno”. ¿Cómo evalúas el futuro del cine latinoamericano en ese país?

– Entran a jugar varios factores y en el caso de “No Se Aceptan Devoluciones”, su éxito lo atribuyo a una extensa campaña de promoción, al hecho de que Eugenio es un personaje reconocido y muy querido por el público hispano en este país, a que su calidad técnica compite con la de producciones anglosajonas y a su temática familiar.

Soy muy optimista sobre el futuro del cine latinoamericano en Estados Unidos simplemente porque en la región se están haciendo cosas fantásticas. Por ejemplo, una película chilena como “Gloria”, que viene de triunfar en importantes festivales internacionales como el de Berlín (Mejor Actriz), no cuenta con el presupuesto que sí tuvo la de Eugenio para su distribución y promoción. Aun así, generó cifras considerables pese a tener un estreno en solo 3 salas de cine en todo el país. Ahora “Gloria” llegará a 20 salas y espero que el ‘boca-a-boca? entre el público motive a sus distribuidores a llevarla a muchos más teatros. Pero ¡ojo!, los buenos deseos no son suficientes y aquí también es fundamental nuestro apoyo, el de los medios. El público no va a descubrir estas joyas si no le ayudamos a encontrarlas.

En alguna entrevista que te hicieron leíamos que películas como “Blue Valentine” te han sacado lágrimas al recordar situaciones sentimentales. Ahora que llega el Día de San Valentín, ¿qué películas sugieres que veamos?

– Definitivamente no recomendaría “Blue Valentine” para ese día pues podría producir el efecto contrario entre cualquier pareja enamorada. Aún así, sigue estando en mi lista de películas favoritas. Tampoco recomendaría la típica comedia romanticona de Hollywood. Hemos visto muchas de ese tipo y ya sabemos cómo termina el cuento. Quizá recomendaría ver “Gloria” pues, entre muchas cosas, habla de esa búsqueda eterna por la otra persona que creemos es la que complementará nuestra felicidad, olvidándonos de atender también a la que tenemos frente al espejo.

Ya son tres años participando como co-presentador en el programa de CNN en español, Showbiz, ¿cómo te sientes en este programa que explora más allá del cine y que ofrece un interesante abanico del arte y el espectáculo?

– CNN siempre ha me permitido ser sincero en mis opiniones sobre el cine y ahora sobre otros temas relacionados con las noticias de espectáculos. Es decir que no estoy aquí para hacer promoción de películas que no me inspiren y que seguramente no necesitan de mi aprobación. Del mismo modo, tampoco estoy para falsas adulaciones. El artista sabe distinguir entre una admiración honesta y una falsa, y creo que te respeta más si eres sincero.

Nuestras directivas sabían que hacía falta un espacio diario dedicado al mundo del espectáculo y por eso se lanzó Showbiz. Por aquí han pasado personajes talentosos, simpáticos y de vez en cuando no muy conocidos pero a los cuales da gusto apoyar, siempre y cuando veamos compromiso y seriedad con lo que hacen.

Hace algunos años también dijiste a la revista Cromos que “no te interesaba caerle bien a nadie, que te interesaba trabajar y que querías hacerlo bien”. ¿Esta ha sido la fórmula que te ha permitido desarrollarte? ¿O has cambiado en algo esta premisa?

– Me refería precisamente a lo que acabo de señalar. Soy muy malo para fingir sonrisas y no creo que la función del periodista sea ser complaciente y adulador. Es decir que si alguien viene a promocionar una película o un álbum, merece respeto y seriedad por parte de quien lo entrevista, pero no una falsa cordialidad para luego lanzar preguntas muy personales que en lo particular a mí no me interesan. La mayoría viene a promocionar sus proyectos profesionales y no su vida íntima. Todo parte del respeto mutuo y aunque no estoy criticando el expresar tu admiración por un artista (yo lo he hecho), hay que entrar en materia y hablar del disco, la película, el libro, etc.

Hace poco tiempo vimos a tu compatriota, el excelente periodista Luis Carlos Vélez dejar CNN y regresar a Colombia para dirigir Noticias Caracol. Emigrar no es nunca una tarea sencilla pero tal vez, volver al país de origen tampoco lo sea. ¿Qué extrañas de Colombia?

– Extraño principalmente a la familia pues no tengo a ninguno de ellos en Los Angeles. Iría más a menudo pero la distancia es enorme y el que no haya un vuelo directo complica siempre el desplazamiento. ¿Volver a Colombia? ¡Nunca digas nunca!

Te hemos visto participar como jurado en Festivales de Cine en Latinoamérica. Incluso, aquí en República Dominicana, participaste como Jurado del Concurso de Ópera Prima en el Festival de Cine Global Dominicano. ¿Qué tal es la experiencia de evaluar filmes y qué es lo que prevalece en tus decisiones?

– De este tipo de invitaciones valoro el que me permitan acercarme al cine latinoamericano, que en Hollywood llega a cuentagotas. Desde la primera vez que me invitaron a un festival (el de Bogotá-2006) y hasta el último en el que he participado (el de República Dominicana-2013), los he vivido siempre con intensidad. No porque nos toque ver una gran cantidad de películas en muy poco tiempo, sino por lo que en mí han dejado las diferentes realidades retratadas por nuestros cineastas. Al evaluar una película, cada cual tiene su proceso de apreciación y es al final del día cuando nos reunimos con los otros miembros del jurado para considerar las virtudes que cada cual identificó en el material a calificar. El debate final es siempre interesante, especialmente si partimos cada uno de una película favorita diferente. Ahí surge una defensa vehemente de la que creemos debe ser premiada pero por lo general partimos de un consenso. Solo una vez perdí la batalla y no pude convencer al grupo de votar por la que yo consideraba, y sigo considerando, la mejor de esa selección. Y respecto a lo que prevalece en mis decisiones, siempre ha sido el mérito artístico, pero también su capacidad de revolver mis entrañas.

Te hemos visto varias veces en Santo Domingo y quisiera consultarte sobre tu experiencia en este país y sobre tu percepción del cine local.

– Aunque nací en Bogotá, ciudad localizada en el centro de Colombia y en medio de montañas, siempre me he identificado con el ambiente caribeño (viene desde la Universidad cuando compartía con grandes amigas de la costa nacional) y en ese sentido me siento en casa estando en tu país. Haber participado un par de veces en el festival de cine, me ha permitido apreciar algo de su cinematografía y de la lealtad del público por cierto tipo de películas nacionales. La comedia, como sabes, es la que domina en taquilla, pero me complace saber que también se estén abordando otros géneros, como el de la ciencia ficción en “Biodegradable”, de Juan Basanta. Entre los nuevos talentos, destaco la mente ágil y ‘perversa? de Jose María Cabral. El sabe que lo digo con total admiración y cualquier proyecto en el que esté trabajando, voy a ser el primero en fila para verlo.

En la red social Instagram, publicaste que la entrevista que le hiciste al talentoso Michael Bublé fue la más honesta de las que has hecho. ¿Cuál ha sido la más difícil para ti?

– La más difícil, la más frustrante y la más mala que he hecho fue la de Amy Winehouse. Aunque me la ofrecieron sin yo esperarla y pocas horas antes de que ocurriera, me preparé lo mejor posible. Me dijeron que sería el único periodista latinoamericano que la podría entrevistar para televisión y ya te imaginarás la presión que sentía. La cita fue en un hotel frecuentado por los famosos cuando visitan Hollywood y en la suite de su manager. Pensé que si conversábamos sentados en la cama, nos sentiríamos más cómodos y relajados. Amy no tuvo problema en hacerlo. Antes de comenzar a grabar, ella se mostró amable y simpática pero luego, cuando arrancamos con la entrevista, parecía como si ninguna de mis preguntas le interesara. Contestaba con un ‘sí?, un ‘no? o un ‘no sé?. Una tras otra de sus respuestas iban aumentando mi frustración y el sentimiento de haber fracasado como entrevistador. Aquí no importaba cuántas entrevistas me habían dejado satisfecho en el pasado. Bastó con ésta para arruinarme la tarde.

En el caso de la de Amy Winehouse, el mal sabor duró por mucho tiempo pues nunca quise publicarla debido a que no había mucho qué mostrar. Al final un compañero me convenció de presentarla tal cual como lo que era: una mala entrevista. Y así lo hicimos. Hoy está en YouTube para que compruebes cuán frustrado estaba. Su manager reconoció lo mal que se había portado conmigo y luego me dijeron que en el caso de ella, no era fácil lograr que se entusiasmara durante una entrevista. Me aconsejaron que no me lo tomara personal y pese a todo lo negativo, me quedé con el buen recuerdo de haber conocido a una de las grandes vocalistas de esta generación. Apliqué eso de ver el lado bueno de las cosas.

Has logrado entrevistar a grandes personalidades de la música como Aretha Franklin y Amy Whinehouse. ¿Qué escucha Juan Carlos Arciniegas? ¿Tienes predilección por algún género o artista?

– Me gusta el pop británico. Disfruto recordar décadas pasadas pero también abrirme a lo que hoy están haciendo los más jóvenes. Mientras respondo a tu cuestionario, suena Steve Winwood en mi reproductor, pero seguro la que sigue es un tema de Keane. También me gustan las voces femeninas y ahí sí no excluyo género alguno. Pongamos pues en ‘shuffle? a cantantes como Rihanna, Carla Morrison, Lana del Rey y claro, Amy. Fíjate que algún día soñé con convertirme en DJ y constantemente hacía mezclas eclécticas en los ya desaparecidos cassettes.

139_fmtAnunciaste hace poco, como haces todos los años, las mejores 10 películas del 2013 según el famoso criterio “Ojo Crítico”. ¿Por qué Gravity en la primera posición?

– Esa misma pregunta me hago cada año: ¿por qué ésta debe ser la #1 del conteo? Y siempre lo determina algo muy simple: porque ha sido la que más me ha llegado al alma, porque es la que veo una y otra vez buscándole interpretaciones, descubriendo nuevos detalles. Con “Gravedad” ocurrió algo especial y fue que la primera vez sentí estar frente a una película que nunca antes había visto en el cine. De hecho, ni sus propios creadores tenían muy claro cómo hacerla y tuvieron que crear herramientas para su ejecución. Si miras el ‘detrás de cámaras?, resulta fascinante la forma en que se rodó. Un punto a destacar es que “Gravedad” ha establecido una nueva forma de hacer cine. Pero dejando a un lado sus maravillas técnicas, cuando pienso en esa primera vez que la vi (ya voy por la cuarta) recuerdo esa sensación de haberme quedado con la boca abierta, maravillado de principio a fin, frente a lo que estaba viendo. Eso me ocurre pocas veces cuando voy al cine y por eso fue la #1 del 2013.

Casi para concluir, debo preguntarte sobre lo que posiblemente ocurra en los Premios Óscar. ¿Qué crees que tiene la Academia bajo la manga? ¿Cuáles serán, según tu experiencia, los filmes más premiados?

– “Gravedad”, espero, barrerá con los premios técnicos y claro, quisiera que se llevara el más importante de la noche: Mejor Película. Sin embargo, “American Hustle” dará la pelea. Ambas compiten en 10 categorías cada una. Tampoco olvidemos que “12 Años de Esclavitud” está muy cerca (con 9 menciones) y con una particularidad que a la Academia le encanta: una temática de implicaciones políticas y de reconciliación como lo es la esclavitud. Quizá esta última es la película más cruda que se haya hecho sobre ese vergonzoso capítulo de la historia estadounidense y eso al mismo tiempo puede jugar en su contra, entre miembros de la Academia que sientan un poco de rechazo ante tanto realismo. Pero volviendo a “Gravedad”, su director, el mexicano Alfonso Cuarón, ha acumulado para esta película importantes premios como los que otorgan los sindicatos de productores y directores de Hollywood, quienes también votan por el Oscar y son indicio de lo que puede ocurrir en la noche más importante del cine mundial.

Por último, te consulto como si se tratara de una periodista en la alfombra roja del teatro Kodak que se encuentra contigo. Te invaden los flashes y es tiempo de decir: ¿Quién viste este año a Juan Carlos Arciniegas?

– Quisiera algo de Dior, pero manejan unas tallas en las que solo entran quienes no saben lo que es un buen carbohidrato. En ese caso, prefiero comerme una buena donut y no ir de Dior!

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