sábado, noviembre 9, 2019
Breaking News
Home | Portada | Sócrates McKinney «Los locos somos los que cambiamos al mundo»

Sócrates McKinney «Los locos somos los que cambiamos al mundo»

“Y yo os digo que la vida es, en verdad, oscuridad cuando no hay un impulso. Y todo impulso es ciego cuando no hay conocimiento. Y todo saber es vano cuando no hay trabajo. Y todo trabajo es vacío cuando no hay amor. Y cuando trabajáis con amor, os unís con vosotros mismos, y con los otros, y con Dios. ¿Y qué es trabajar con amor? […] Es infundir en todas las cosas que hacéis el aliento de vuestro propio espíritu. […] Y si no podéis trabajar con amor, sino solamente con disgusto, es mejor que dejéis vuestra tarea y os sentéis a la puerta del templo y recibáis limosna de los que trabajan gozosamente.” Jalil Gibran

Por Katherine Hernández – @kathernandez – Fotos: Photography. 829-960-3154 | info@luiggidiaz.com

No suelo iniciar los artículos con frases de algún libro pero en este caso no pude resistirme a compartirlo como preámbulo a esta conversación con Sócrates McKinney, quien me confesó que el autor citado y en especial su obra El profeta, se convirtieron en su libro de cabecera.

McKinney, quien se ha destacado por su amplia experiencia en el ámbito de la moda en República Dominicana, no tarda en explicar que su pasión de siempre fueron los viajes. Entre anécdotas, llama a los padres a permitir que sus hijos descubran su verdadero talento y que los apoyen en eso para que puedan ser realmente felices. “Cuando cumplí cinco años pedí que me vistieran de sobrecargo de Panam y así fue, me quedé con esa pasión por los aviones, por los viajes. Cuando terminé el bachillerato dije que quería ser sobrecargo de aviones y no me dejaron, porque no era una carrera tradicional. Hice arquitectura y me gradué, pero posteriormente tuve que irme a Estados Unidos para cortar el cordón umbilical y comenzar a trabajar en líneas aéreas. Ese proceso fue muy doloroso porque sientes que tienes una responsabilidad familiar. Yo entendí con Jalil Gibran que en lo que hagas debes ser feliz”.

Sócrates como lo llama la mayoría de la gente es vegetariano, no ha podido conservar mucho tiempo ninguna mascota y no oculta su edad… “Yo tengo 58, ojalá todos los de 58 se vieran así con esta figurita de 31 y jeans. ¡Venga acá hermana, vea este rostro y póngale el filtro antes del zoom! (ríe).

El director creativo de Dominicana Moda es atrevido por naturaleza, característica que dice heredó de su abuela, por eso no le dice que no a nada. “Yo soy un libro abierto, si me gusta el mofongo me lo como y el caviar también. Creo que la gente disfruta eso, de la autenticidad”.

La historia detrás del ícono

McKinney tiene una velocidad mental impresionante, no tarda en responder sobre sus inicios en la industria de la moda con una frase directa y sin tapujos: “yo empecé enganchándome”. En medio de una dinámica narrativa, nos ilustra con un montón de experiencias que van desde los pasillos de la Universidad Pedro Henríquez Ureña, pasando por el Aeropuerto Internacional de Las Américas y sus pasos en la moda. Con mucho desenfado y buen humor nos deja saber que el proceso que lo ha llevado a convertirse en un ícono para los que viven y aman la moda en República Dominicana ha sido enriquecedor e inspirador.

–¿Cómo se conjugaron la arquitectura con la pasión por la moda?

–Yo estudié arquitectura, me fui a vivir fuera y solté la arquitectura. Encontré mi verdadero camino, la gente piensa que mi pasión es la moda cuando en realidad, mi pasión son los viajes. Viajar es mi misión. Voy como una esponja, eso se va quedando en el disco duro y va saliendo en los procesos creativos”.

Fui un estudiante meritorio, me gradué cum laude en la UNPHU, no por nerd porque yo iba a todo, fue una época muy bonita. Estaba en los grupos artísticos y una vez hicimos un espectáculo en bellas artes que se llamó “Voces y cuerdas para esas canciones” que era canciones de nueva trova, con arreglo sinfónico, cantadas y el montaje hecho por nosotros. Así que hice la escenografía, el maquillaje, el vestuario y actué. Luego me fui a Iberia en el aeropuerto, y después de mucho tiempo me quedé sin trabajo, en ese momento una de mis compañeras de ese show me dijo, “mira tengo un desfile de modas, ¿tú crees que puedes hacer el maquillaje?, y yo le respondí que no tenía ni un pincel, pero que, si ella me lo compraba, yo iba.

Resultó que, de ahí estaba Lizbeth Santos que tenía un programa que se llamaba “Licua2” y me dijeron si yo podía maquillarla, luego a la semana estaba ya vistiéndola y a la otra semana estaba como asistente de producción de René Brea y Alberto Zayas, y ahí comenzó la rueda. Eso fue en el 95.

Ya luego, Luis Menieur, un gran amigo que hice en el aeropuerto y a quien quiero mucho, una de las grandes personalidades de la industria del modelaje en nuestro país me llama y me dice: “Mira Sócrates, hay una vecina mía que está participando en el Miss República Dominicana. ¿Tú me ayudas a prepararla? Y le dije, ¡Claro! Se trataba de Selinée Méndez. Ahí, después de varios años ella monta su agencia de modelos y la producción de un desfile, pues estábamos yo y Luis en eso, incluso ella nos habló de los honorarios y fueron tres mil pesos, ¡nos lo pagaron! ¡Y dijimos “esto es!”.

Posteriormente me llamó Inés Aizpún de la revista “Mujer única” para pedirme que hiciera el estilismo de las fotos de portada de Selinée Méndez, hicimos las fotos y la revista se agotó en dos semanas. Ella me llamó luego para pedirme que hiciera tres portadas más. Así empezó el tema de la moda y el estilismo. En esa época no había en la oferta académica de las instituciones de moda ninguna de esas materias, no se estudiaba estilismo, no se estudiaba producción de desfiles ni comunicación de moda, uno se enganchaba.

Creo que pude conseguir el respeto de la gente y eso te abre puertas, pero eso pasa por uno mismo, la gente empezó a creer en mis locuras, los locos somos los que cambiamos el mundo.

–¿Cuándo amarras al loco y traes al racional?

–Mira, yo no entendía a Sócrates y hace muchos años un señor venezolano venía al país a hacer cartas astrales, y este hombre me consulta y me dice: “Pero y qué es lo que estaba pasando cuando tú naciste (ríe)?, sí porque todo estaba mezclado, una vaina rara”. Ahí entendí por qué yo disfruto de la A hasta la Z, hay gente que no se siente bien en lugares populares, solo en el ambiente “popi” como dicen ahora. Yo me siento feliz en el “wawawa”, en el “popi wa” y en el “popi popi”. Cada uno tiene su atmósfera.

Luego en 2008, con el Dominicana Moda, contratamos a la empresa que le dio el giro y la convirtió en una plataforma integral: Brand Master, dirigida en ese momento por Augusto Ramírez y Juan Pumarol. Ellos dos, me dijeron que yo era una persona muy rara porque tenia la parte creativa y la parte estratégica, y sí eso me hizo entender cómo pienso. Yo al loco nunca lo amarro, lo que sí es que el loco sabe caminar en el plano estratégico que traza el otro. A veces me toca tener mucha madurez emocional, sobre todo porque el medio donde me desenvuelvo tengo que lidiar con muchos egos…

Hablemos de esos matices…

Todo el mundo tiene matices, hay mucha faja, mucha camisa de fuerza y yo soy un libro abierto, la gente valora la autenticidad. De hecho, mucha gente piensa que yo soy odioso porque bueno quizás a lo largo mi carrera he tomado decisiones a lo largo de mi carrera que no caen bien. Al principio, en los primeros castings de Dominicana Moda dije sobre las modelos que de 5’8’’ pa’ abajo no iba ninguna. Y de setecientas y pico de muchachas quedaron sesenta y pico. Eso me creo una fama como si fuera Cruella de Vil.

Pero, siempre fui como el payaso del curso y lo sigo siendo porque al final, qué son los payasos, personas que tienen su niño y lo sacan sin camisa de fuerza, yo no quiero ponerme eso, ojalá que Dios me permita vivir 234 años y que sea con mi niño afuera.

–En este momento de la entrevista, y con la referencia a los niños que nos hace Sócrates, se me ocurre preguntarle por su infancia. Lo que ocurrió a continuación no lo esperé, no lo vi venir.

–“Yo fui el primer nieto y tuve una infancia muy feliz, un niño querido, amado. Creo que es tan importante amar a los niños desde la concepción, y yo lo sentí. Lo supe cuando cumplí cincuenta años, nos reunimos todos -aquí Sócrates hace una pausa, se lleva a la mano a la cara y sus ojos se llenan de lágrimas-. Yo sentí que fui amado desde el vientre de mi mamá, fui el primo, sobrino querido y eso me hizo crecer sabiendo amar. Si no te enseñan eso, tienes problemas”.

–Dominicana Moda ha sido el gran compromiso que adquiriste… ¿Cómo lo evalúas después de tantos años?

–Con el paso de los años desde que Mirka, Fidel y yo iniciamos este proceso hemos vivido muchas alegrías, incertidumbres y desencantos. He aprendido entre otras cosas a dormir porque hubo un año que casi me muero.

En un proyecto tan grande como Dominicana Moda el más significa que todos los agentes que están ahí tienen que estar en el mismo más. Hemos malinterpretado una semana de la moda hasta cierto punto, por ejemplo, vas a Nueva York y son desfiles, pero hay una carpa donde están las marcas que acompañan al fashion week y hacen sus ejecuciones. ¿Cómo mides un fashion week? La calidad de las colecciones y la calidad de las ejecuciones de las marcas que acompañan al fashion week. Así que en esto, es un ganar para todos y un sumar de todos. Si todas las marcas están innovando, están creando experiencias diferentes pues el fashion week en su general, está creando experiencia diferente. Ahora, si las marcas van con dos palitos de trust, un banner tensado y una promotora entregando unos flyers. Obviamente no están innovando. Esa culpa no se la pueden echar al fashion week.

Por otra parte, hemos tenido el privilegio de contar con tres instituciones que han apostado al Dominicana Moda, el Ministerio de Turismo, la alcaldía del Distrito Nacional y el Ministerio de Industria, Comercio y Pymes. Aun no hemos llegado a tener una nave donde vengan compradores internacionales a comprar moda, ese es el sueño acariciado desde el día uno. Quizás sea de nuestras manos o de manos de otros porque todos tenemos una misión.

Check Also

Freddy Ginebra El embajador de la ciudad

Por Katherine Hernández – @kathernandez – Fotos Erika Santelices / erikasantel@gmail.com Freddy Ginebra es una …

http://www.themesfreedownloader.com latest government jobs stock market tutorial